Autorretrato, 1935

44 x 35, óleo / tela

             Este es el único autorretrato que hizo Torrent. Esto podría ser una prueba de la modestia y del poco interés por su persona que tenía, él no se sentía protagonista de sus obras. Todos los retratos que hizo son de estos años anteriores a su dedicación a la pintura. Buen dibujante y hábil caricaturista, siempre rehusó los encargos de retratos de estudio y prefería pintar a gente de la calle.
             En 1935 Torrent tenía 31 años. Del autorretrato destaca la imagen de artista con bata blanca y boina, pero también la ausencia total de paleta o pinceles u otros utensilios de pintor. Es como un pintor escondido, que aún no muestra su obra, pero que ya se siente artista. Como retrato es bastante verosímil, con una factura decidida y un poco primitiva, que recuerda las ilustraciones que hacía aquellos años, y destaca el gran atractivo de su mirada franca y azul. También destaca la pulcritud que respira toda la obra, tanto en la técnica, donde ya demuestra poco interés por las sombras y el efecto del claroscuro, como por la composición, limpia y clásica.