Abuelo y nieto, 1987

33 x 41 cm, óleo/tela

          Con esta obra, Torrent creó un pequeño poema visual. El abuelo y el nieto, sentados, contemplan un árbol que florece mientras detrás suyo otro árbol se seca. Es, sin duda, una alegoría a la vida que se transmite en ciclos que se van cumpliendo generación tras generación, como se suceden las estaciones del año. Obra casi monocroma, resplandece como una pequeña, facetada por los toques de color y las resplandecientes blancas. La obra nos conmueve por su sencillez, el lenguaje "infantil" con el que está dibujada nos desarma y resulta muy eficaz para componer este haiku (poema japonés de unas diecisiete sílabas) visual.