Personas,1989

60 x 73 cm, óleo/tela

         En esta obra se puede distinguir el trabajo iniciado con los empastados y rascados, las correcciones en la composición como por ejemplo los rastros de una silla en la que se había sentado el personaje del primer término a la derecha y del que ahora parece que da una limosna al personaje sentado en el rincón. Esta elección por dejar evidentes los procesos pictóricos y la apariencia de obra inacabada, es absolutamente moderna, así como la ambigüedad con la que resuelve la figura del otro extremo inferior del cuadro con cuatro trazos y dos manchas. Pero sin duda lo más destacable es la fuerza bestial del color, que podría recordar los nuevos expresionistas alemanes de los noventa, más que los pasados "fauves", con unos contrastes explosivos y menos armonizados. El color es utilizado como signo de exclamación por el título del cuadro, el indigente, el caritativo, el joven y el viejo, la mujer y el emigrante, son personas