Crònica del concert apareguda al diari Menorca (5-03-02)

Vicente Macián
Maó

Contrabajo y piano en un dúo muy logrado
El público se mostró muy satisfecho por la modalidad ofrecida, inusual

           
Ha aumentado notablemente el número de personas que habitualmente asisten a los conciertos de música clásica durante las estaciones de otoño, invierno y primavera - casi todos programados por Juventudes Musicales, y periodicidad muy frecuente -, circunstancia que contrasta con la escasa afluencia de otras épocas.
Este público se siente convocado, más por su afición creciente a esa modalidad musical, que por la particularidad de las características instrumentales de los conciertos, y también por haber podido constatar la calidad de los intérpretes, a quienes les estimula mucho la oportunidad de este tipo de actuaciones. Ciertamente, el aumento de alumnos en los centros de formación musical, y la consiguiente vinculación de familias, contribuye también al aumento de la afición.
De acuerdo con la variedad instrumental elegida por los organizadores el realizado el fin de semana ofreció un dúo de contrabajo y piano. Es poco habitual el protagonismo del contrabajo. Se le situa normalmente en el conjunto orquestal, pero no como solista o, en conjuntos reducidos, con personalidad destacada. El concierto citado confirmó la tendencia actual de darle un protagonismo similar al de los restantes instrumentos de arco.
Víctor Vega, el joven instrumentista que lo protagonizó, alumno destacado de la conocida y apreciada profesona, Iana Dimitrova, demostró las posibilidades interpretativas del contrabajo. Actuó con dominio técnico manifiesto en arco y cuerdas, expuso una gama variada de sonoridad, y la capacidad instrumental para matización de ritmno y volumen. Su decisión de ofrecer sin descanso el programa elegido le afectó, al final, en la expresividad y fluidez sonoras.
Óscar Caravaca, otro instrumentista muy joven, formó dúo al piano con el contrabajista. A pesar de su edad, realizó una actuación  notablemente sintonizada con ñeste en exposición y conjunción, exponente del dominio instrumental. Lógicamente, ambos músicos, con la exigencia formativa que los caracteriza, irán alcanzando cotas cada vez más altas en la interpretación.
Las obras programades, de autores algo desconocidos, con dificultades diversas de estructuración y estilo,  resultaron agradables para el público, y llamativas por la exposición y desarrollo de las mismas por parte de los intérpretes.
El programa no sufrió alteración: "Concierto en La mayor", de D. Dragonetti, "Sonata