Crònica del diari Menorca – Dilluns 1 d’octubre 2001
(Concert de Maó)

V.M.
Maó 

Comenzó excelentemente la serie de conciertos de la temporada otoño-invierno, programada por las delegaciones de Juventudes Musicales de Maó, Ciutadella y Alaior, e incluida en el Plan de Conciertos de Juventudes Musicales de España.

            La actuación de las jóvenes intérpretes Elena y Victoria Mikhailova dio al concierto inaugural de la serie una notabilísima altura interpretativa, que percibió y disfrutó el público, numeroso hasta ocupar todos los asientos de la sala de cultura Sa Nostra.

            El virtuosismo de técnica, conseguido ya por Elena –a sus 19 años, augurio de unas extraordinarias posibilidades futuras de gran concertista – evidenciando la calidad de sonoridad ofrecida, en su soltura y energía expositiva, se unió a su vivencia personalizada de la versión de las obras programadas, a su manifiesta musicalidad expresada en el sentido del ritmo, volumen y matización.

            Sintonizada adecuadamente con el romanticismo lírico de Franz Schubert en la “Sonata para violín y piano, D. 385, en “La menor”, y execelente protagista de la compleja y difícil “Sonatina para violín solo”, de Jordi Cervelló, se creció, si cabe, en su calidad al interpretar la “Sonata en La mayor para violín y piano”, de César Frank, obra que constituye siempre un test para todo intérprete –en cuya versión hubo en algún momento leve deshilvanación-, y la virtuosista rapsodia de Maurice Ravel “Tzigane”.

            En la pianista, Victoria Mikhailova, se evidenció también un gran técnica instrumental, realzada por su capacidad de expresar con énfasis la musicalidad de las obras –volumen un poco exagerado en algún momento-, en lograda sintonía de conjunción con la violinista.

            La versión extra del “Zapateado” de Sarasate, ofrecida con vibración y expresividad rítmica confirmó plenamente la calidad de las intérpretes.

            La numerosa asistencia del público presagia una respuesta continuada del mismo a esta serie de conciertos, de cuyo alto nivel fue augurio el primero.